Certificado de dotación sanitaria: qué es y cómo obtenerlo
Actualizado: hace 11 horas
¿Necesitas un certificado de dotación sanitaria para regularizar tu vivienda? Conoce cuándo se requiere, cómo se obtiene y qué antecedentes necesitas.

El certificado de dotación es un documento que puede ser necesario para completar la regularización o recepción municipal de una vivienda, especialmente cuando existen ampliaciones que incorporan baños o cocinas.
Aunque habitualmente se conoce como certificado de dotación, su denominación normativa es Certificado de Instalaciones de Agua Potable y de Alcantarillado. Este documento acredita las condiciones de conexión o autorización de las instalaciones sanitarias, según corresponda.
A continuación, explicaremos cuándo se necesita, qué antecedentes se requieren y cómo se obtiene.
1. ¿Cuándo se necesita el certificado de dotación?
Si bien el certificado de dotación o más bien, Certificado de Instalación de Agua Potable y Alcantarillado es un documento muy importante, ya que permite al propietario acreditar ante la Dirección de Obras Municipales (DOM) que su propiedad cuenta con suministro de agua y alcantarillado y que las instalaciones se ajustan al Reglamento (RIDAA).
Si bien este trámite se suele dejar para el final y muchas veces, al terminar la obra se posterga durante años, estas son prácticas poco recomendables, lo que iremos explicando en los próximos apartados de este artículo.
Pero, retomando la pregunta, “¿cuándo se necesita?” o más bien, cuándo me lo exigirán. No es una pregunta sencilla, ya que lo exige la DOM para la recepción final, acompañado de los planos de instalación aprobados por el prestador de servicio.
Pero esta exigencia se activa al momento de vender la propiedad, ya que las partes no regularizadas pueden dificultar una tasación, el financiamiento o la operación, pero no todas las compraventas exigen exactamente los mismos antecedentes. Si la vivienda tuvo ampliaciones en que se agregaron artefactos sanitarios, esto lo detecta el revisor comparando los planos de arquitectura, entonces se exigirá actualizar el certificado de dotación y acompañar planos de la instalación actualizados.
2. ¿Es necesario para vender una propiedad?
La venta de una propiedad no está intrínsecamente unida a un certificado de dotación, pero la necesidad de contar con uno surge al no contar con la regularización del inmueble, eso puede castigar seriamente la tasación, ya que el tasador descartará aquellos metros cuadrados que no tengan un plano aprobado en la DOM.
Al momento de surgir la necesidad de regularizar comienza un largo trámite (probablemente más largo que las necesidades de vender el inmueble), que incluye la contratación de un arquitecto, el levantamiento de la casa, confección de planos, contratar especialistas varios, entre los que está el proyectista sanitario.
Este calvario puede ser mucho más llevadero si se planifica con tiempo, idealmente durante la construcción, ya que, al momento de obtener un medidor, se puede obtener rápidamente un certificado de dotación para incorporarlo a la carpeta municipal.
3. ¿Cómo se obtiene el certificado?
El procedimiento de obtención del certificado de dotación es bastante engorroso, pero principalmente porque está pensado para que su obtención sea el resultado de una obra en ejecución, instancia en que su obtención es bastante más expedita y casi la consecuencia natural de la gestión. Por este motivo, nosotros recomendamos tramitarlo al obtener el respectivo número de cliente. Incluso si se decide postergar el trámite de recepción final, el certificado, que normalmente se entrega con una vigencia de 2 años se puede revalidar, evitando un trámite engorroso y los honorarios del especialista.
Esta aventura comienza solicitando a tu proveedor urbano un certificado de factibilidad, que se requiere para obtener un permiso de edificación en la DOM.
Con este antecedente, su proyectista sanitario de confianza (el de Pinedo Ingeniería es muy recomendable) visitará la propiedad para identificar las cámaras, el diámetro del medidor, el trazado de las instalaciones visibles y en general toda la información que sirva para reconstruir la instalación. También tratará de conseguir un plano histórico en el Archivo Técnico Aguas Andinas (o el prestador que corresponda).
Con todos estos antecedentes, más el plano de arquitectura el proyectista preparará los Planos Informativos y los ingresará doblados en una carpeta a la oficina de la empresa sanitaria, junto con el certificado de número municipal o una cuenta de agua si el inmueble ya tiene medidor. Aguas Andinas cuenta con una plataforma on-line, lo que ha acelerado mucho los trámites.
Luego de que el prestador revise los antecedentes y se hayan subsanado las observaciones, emitirá una aprobación del proyecto. En una construcción nueva, esta aprobación permite ejecutar las instalaciones proyectadas. En una regularización, las instalaciones ya están construidas, por lo que se deberá comprobar su correspondencia con los planos y efectuar las modificaciones que sean necesarias.
Una vez finalizada la obra sanitaria (no es necesario que todo el edificio esté terminado), se puede solicitar la instalación del medidor de agua potable (MAP) y la unión domiciliaria (UD) de alcantarillado, cuando corresponda. En una regularización, normalmente estos elementos ya existen.
Una vez conectada la instalación a la red y obtenido el número de cliente, se procede a presentar el Proyecto Definitivo. Este es básicamente el mismo proyecto informativo, pero incorpora los ajustes realizados durante la construcción o las condiciones verificadas en una instalación existente. Asimismo, el MAP y la UD pasan a identificarse como elementos existentes.
El prestador revisará nuevamente estos antecedentes y, si no tiene observaciones pendientes, emitirá el Certificado de Dotación.
Como puede verse, el procedimiento es esencialmente el mismo para construcciones nuevas y regularizaciones. La principal diferencia es que, en estas últimas, el proyectista debe reconstruir y verificar los antecedentes de instalaciones que fueron ejecutadas anteriormente, muchas veces sin contar con planos actualizados.
Es un trámite un poco engorroso para una obra existente, por lo que insistimos en nuestra recomendación de aprovechar la instancia de la obra para no tener que realizarlo dos veces.
4. ¿Qué antecedentes se necesitan?
En toda esta descripción del trámite ya expusimos varios antecedentes que se requieren para obtener el certificado de dotación, pero vamos repasando:
- Topografía, para obras nuevas, especialmente casas en pendiente.
- Certificado de número municipal.
- Planos de arquitectura actualizados
- Planos de instalaciones históricos
- Certificado de factibilidad (este lo puede conseguir el proyectista)
- Dirección del inmueble
- ROL
- Cuenta de agua si tiene
- Un proyectista de Pinedo Ingeniería u otro capacitado
5. ¿Cuánto demora la regularización?
Se trata de un trámite demoroso, puede tardar varios meses. Los plazos dependen principalmente de los antecedentes existentes, el estado de las instalaciones y las observaciones del prestador sanitario. Por eso, una revisión inicial permite identificar qué documentos faltan y definir el procedimiento aplicable a cada inmueble.
Como ya vimos, hay que solicitar un certificado de factibilidad, ingresar proyectos informativos, proyectos definitivos, responder observaciones, hacer levantamientos y preparar antecedentes.
Cada una de estas etapas tiene plazos legales del orden de un mes por paso, aunque la plataforma digital que ha implementado Aguas Andinas acelera mucho las gestiones, ya que no es necesario imprimir planos, doblarlos, hacer la fila, estar preguntando cada cierto tiempo y viajar a la oficina correspondiente a buscar papeles, lo que elimina muchos tiempos muertos, lo cual el cliente y el proyectista (nosotros) lo agradecen.
¿Necesitas obtener el certificado de dotación?
Revisa nuestro artículo "¿Cómo regularizar las instalaciones sanitarias de una vivienda en Chile?":



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